Una mujer y su hijo de 18 años fueron trasladados al hospital local tras presentar síntomas compatibles con intoxicación por monóxido de carbono. Utilizaban una cocina encendida como forma de calefacción en un monoambiente sin ventilación suficiente.
El hecho ocurrió durante la madrugada de este lunes en General Deheza. Según relató el suboficial Pablo Torello, los Bomberos Voluntarios fueron alertados alrededor de las 6:20, cuando una mujer llamó al cuartel relatando síntomas preocupantes en ella y su hijo. La operadora activó el protocolo de emergencia y envió una dotación al lugar.
“El hijo era el más comprometido, sentía mucho dolor de cabeza y náuseas”, explicó Torello en diálogo con LV16. "Cuando llegamos, abrimos puertas y ventanas y sacamos a las personas afuera para que respiraran aire fresco hasta que llegara la ambulancia”, comentó.
Ambos fueron trasladados por el servicio de emergencias médicas al hospital local, donde permanecieron en observación, sin riesgos para sus vidas.
Según explicó el bombero, se trataba de un monoambiente donde habían dejado una hornalla o el horno prendido como forma de calefacción, sin una ventilación adecuada. “No había pérdidas de gas, pero sí poca ventilación, que pudo haber provocado la situación”, afirmó.
Medidas de seguridad.
Es de suma importancia mantener siempre una ventilación permanente, incluso dejando una ventana o persiana abierta, y estar atentos a síntomas de alerta como mareos, náuseas o cansancio. En el caso de calefactores a gas, es fundamental hacer una limpieza previa, verificar que la llama sea azul y no dejar objetos inflamables cerca. Las estufas eléctricas deben usarse solo si la instalación está preparada, evitando sobrecargas. Para las estufas a leña, no hay que sobrecargar con troncos ni superar el espacio de la platea.
El monóxido de carbono es invisible, no tiene olor y puede ser letal.