En Reducción se lleva adelante el velatorio del intendente Jorge Grazziano y la vicegobernadora lo recordó como un dirigente incansable, con una energía arrolladora y un fuerte compromiso con su comunidad. “Siempre estaba gestionando para su pueblo”, afirmó.
Durante la mañana del miércoles, vecinos y diferentes figuras políticas se fueron acercando al velatorio del intendente de Jorge Grazziano que comenzó a las 10 y 30 y continuará hasta la tarde. En ese contexto, la vicegobernadora Myrian Prunotto brindó sentidas palabras de despedida y homenaje.
“La verdad que decir buenos días es una formalidad, sobre todo para el pueblo de Reducción, pero para toda la provincia”, declaró . “Cuando recibimos con nuestro gobernador Martín Llaryora la noticia, la verdad que nos conmovió mucho...él era el amigo, el dirigente, el político, pero la persona que era Cacho, tan cercana, tan siempre mirando para adelante, tan intensa también en gestionar para su querida Reducción”.
Prunotto recordó vínculos personales y familiares que los unían: “Mi papá justamente fue intendente también en su primer periodo junto con Cacho... Cada vez que yo venía para acá, me decía: 'mandale saludos a Cacho'. Habían trabajado mucho juntos en el '95, '96, por el partido radical, pero siempre trabajando por su pueblo”.
Consultada sobre la relación política actual con el intendente, Prunotto destacó su vocación de unidad: “Desde el día uno que asumió en diciembre, estuvo con este mensaje de que teníamos que estar trabajando todos juntos... Él realmente también, cada vez que vinimos, nos agradecía que el gobierno provincial estaba presente acá en Reducción”.
Para los vecinos, será recordado como el “intendente de las grandes obras”. Para la vicegobernadora, quedará una frase que lo retrata a la perfección: “Siempre me quedó esa frase por su energía... Apenas me bajé justamente en su pista, me dice: '¿Cómo van a ir con las rodillas?'. Y yo quedé así sorprendida, y me dice: 'No, porque tenés que venir con las manos llenas y las rodillas preparadas para abrir la puerta'. Era el gran gestionador, pero manguero, siempre pensando en su Reducción”.
Cacho también era alguien que rompía moldes. “No respetaba protocolo... Siempre esas ganas de vivir y mirando para adelante”.
Finalmente, Prunotto aseguró que su legado no quedará en el olvido: “Obviamente, con nuestro compromiso con el gobernador, vamos a seguir acompañando al pueblo de Reducción y, sobretodo, cumpliendo con lo que nos habíamos comprometido con Cacho. Porque tiene que ser su legado”.