Claudia Nari, una destacada biotecnóloga argentina que actualmente reside y trabaja en los Estados Unidos, fue una de las disertantes principales en el AgTech Week 2025.
Claudia Nari, una destacada biotecnóloga argentina que actualmente reside y trabaja en los Estados Unidos, fue una de las disertantes principales en el AgTech Week 2025 que se desarrolla en la Sociedad Rural de Río Cuarto. En un diálogo con el GRUPO APOLO, Nari adelantó detalles de su exposición, en la que se centrará en el potencial de la edición génica para transformar la agricultura.
Edición génica: una tecnología con "muchas promesas"
Nari aseguró que la edición génica es una tecnología novedosa, pero que ya se está aplicando en la agricultura a nivel mundial desde hace aproximadamente 10 años. Su uso, que ya tiene un largo recorrido en la medicina y la farmacología, ahora se perfila como una solución para problemas acuciantes del sistema agrícola global.
La experta explicó que la edición génica podría ayudar a garantizar la seguridad alimentaria, aumentar la resiliencia de los cultivos frente a los cambios ambientales y solucionar diversos problemas de producción. "Creo que es una tecnología que tenemos que aprender a utilizar y tiene muchas promesas", afirmó Nari, quien se mostró contenta de poder compartir su experiencia en su país.
La colaboración global como clave para el desarrollo
Durante la entrevista, Nari hizo hincapié en la importancia de la colaboración para el avance tecnológico. "Hoy por hoy nadie puede hacer todo solo. Requerimos la ayuda de todos, de todos los actores de la cadena", señaló. La biotecnóloga destacó la necesidad de un trabajo conjunto entre quienes crean, distribuyen, usan y consumen la tecnología, así como quienes elaboran las políticas.
Nari también se refirió a la globalización y cómo las nuevas tecnologías permiten "equiparar esfuerzos" y, al mismo tiempo, "especializarse". Al ser consultada sobre el impacto de los aranceles, Nari no quiso opinar sobre las políticas norteamericanas, pero sí reconoció que el intercambio internacional de bienes y servicios está "extremadamente regulado y es algo extremadamente político".