Destacan la aprobación científica de gotas para corregir la presbicia sin lentes
- 02/09/2025 14:12 hs
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La Administración Nacional de Medicamentos aprobó en Argentina las primeras gotas oftálmicas para la presbicia, una condición visual que afecta a casi el 100% de la población a partir de los 40 años. Dialogamos con el médico oftalmólogo Federico Roth. ESCUCHÁ LA NOTA.
El medicamento, a base de pilocarpina al 1.25%, requiere una sola aplicación diaria y permite recuperar la visión cercana durante entre 6 y 8 horas, sin necesidad de anteojos ni intervenciones quirúrgicas.
Se trata de la primera alternativa no invasiva, eficaz y segura para esta condición natural asociada al envejecimiento ocular. No es una enfermedad, sino un cambio fisiológico en el cristalino, la lente natural del ojo, que pierde progresivamente su elasticidad y capacidad de enfoque.
"Es una gota es achicar la pupila por sonde todos vemos, ese sería el efecto de la gota. Mejora la visión cercana por seis u ocho horas", señaló el profesional Roth.
Reconoció que el producto no es para cualquier caso.
El activo actúa mediante dos mecanismos clave:
Contracción del esfínter del iris, lo que reduce el tamaño de la pupila (miosis) y genera un “efecto estenopeico” que aumenta la profundidad de foco.
Contracción del músculo ciliar, lo que mejora la capacidad del cristalino para acomodar el enfoque en objetos cercanos.
La presbicia, también conocida como vista cansada, es una condición natural asociada al envejecimiento ocular. No se trata de una enfermedad, sino de un cambio fisiológico del cristalino, la lente natural del ojo, que con el tiempo pierde elasticidad y capacidad de enfoque.
Generalmente comienza a manifestarse entre los 40 y 45 años y progresa hasta los 60 o 65. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
- Dificultad para leer de cerca.
- Necesidad de alejar objetos para enfocarlos.
- Dolor de cabeza o fatiga visual tras tareas prolongadas.
- Visión borrosa en entornos de poca luz.
Se estima que 1.800 millones de personas en el mundo tienen presbicia, y que más de 826 millones no cuentan con una corrección adecuada, lo que impacta directamente en su calidad de vida y en la posibilidad de realizar actividades cotidianas.