Eduquemos a la diputada que quiere cobrar impuestos a las vaquitas con flatulencias (pedos con olor)
- 02/12/2025 09:50 hs
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Hace tan solo unas 24 o 48 hs , la diputada Lucía Klug, del espacio político de Juan Grabois y cercano a UXP en Buenos Aires , presentó un proyecto denominado TAMBA que consiste en cobrar una tasa por la emisión del gas metano de los vacunos. Si, no es joda “cobrar por gases que emiten los animales cuando eructan o tienen flatulencias”.
Sin dudas la diputada no debe conocer que la ganadería, más allá de los peditos de las vacas, es una de las actividades secuestrantes de gases de la atmósfera (los de efectos invernadero), ejemplo por la enorme cantidad de pasturas que se siembran a la hora de producir los alimentos, como así también que “la bosta, caca, desecho…diputada” se utiliza como fertilizante natural o en su defecto, como hay tantos ejemplos, para hacer gases de efecto energético.
Ejemplo 1
En Río Cuarto, Córdoba, que queda en la Argentina, con esa bosta y la pichina (orín) se lo mete un biodigestor y se hace gas metano (el de la garrafa) y con ese gas se lo utiliza para mover un grupo electrógeno, ese grupo genera 2 mg de potencia y puede alimentar a comunidades enteras de 15 mil habitantes, si si, solo con la bosta y otros ingredientes biológicos de desechos. Pero no termina ahí diputada. De lo escapes de ese grupo electrógeno se toma el calor, ese calor se lo utiliza , como la vieja heladera a querosene del campo, para hacer frio y así alquilar posiciones en un depósito de frío o supercongelados a 25° bajos cero. Pero hay más dipu. Con lo que sobra del digestor de la “caca de vaca” se hace un bio fertilizante para hacer maíz, soja, etc…
Pero, desde Valor Agregado Agro no queremos que la diputada Klug nos tome como la maestra ciruela que le enseña a los niños. Queremos educar a partir del conocimiento científico de quienes saben del tema. Por ello, vamos a citar una nota que hacíamos en una jornada a campo del IPCVA en General Villegas, Buenos Aires, en un feedlot modelo, que emite mucha “caca con gas metano”.
Cabe aclarar que esta nota ya tiene sus dos años, aproximadamente, pero es tan actual que sirve para la clase práctica a nuestra honorable legisladora.
En este sentido, el IPCVA avanzó hace dos años en un trabajo inédito para medir las credenciales ambientales de la carne argentina. “Se trata de un trabajo inédito que encaró el IPCVA junto al INTA y el INTI”, dijo a Valor Agregado Agro Adrián Bifaretti, jefe del Departamento de Promoción Interna del instituto. “La idea es tener todas las credenciales ambientales de la carne vacuna: emisiones, huella hídrica, acidificación, eutroficación, indicadores de salud humana… todo”, detalló.
Mira la nota completa:
Bifaretti destacó que Argentina corre con ventajas ante las nuevas exigencias europeas: “No partimos de cero. Tenemos historia como proveedores: Hilton, 481, y somos reconocidos por vender la mejor carne del mundo desde lo sensorial. Ahora Europa agrega sustentabilidad ambiental, y estamos en condiciones de demostrarla”.
Presentaciones a Unión Europea
En esta parte de la nota, Bifaretti explica cuáles son algunos de lo spuntos qu ese necesitan para que UE compre carne que sea “libre de deforestación y que además se realice ambientalmente sustentable.
El especialista remarcó que los productores deben avanzar ya con la carga de polígonos digitales en VISEC (plataforma validada por UE para Argentina): “Es gratuito, pero hay que hacerlo bien. Si tu vecino deforestó y vos cargás mal el polígono, fuiste. Hay una campaña de capacitación que busca justamente despejar dudas”.
La plataforma VISEC, tanto para soja como para carne, cuenta con el respaldo completo de la cadena agroindustrial: “Todas las entidades y cámaras frigoríficas están enroladas. La plataforma garantiza un protocolo y un software para administrar toda la información de geolocalización y trazabilidad que pide la Unión Europea”.
Datos que sorprenden y posicionan a Argentina
Bifaretti reveló resultados preliminares del trabajo ambiental:
14 kg de CO₂ por kilo de carne en tranquera, frente a los 20 kg del promedio internacional.
En el extremo de la cadena, 40 kg CO₂, mientras que en el mundo el valor llega a 100 kg.
La huella hídrica es muy diferente a la de otros países: “Argentina produce ganado en zonas donde no hay escasez de agua. La mayor parte del agua es de lluvia y se reincorpora naturalmente al ciclo”.
Además, resaltó que la ganadería argentina es baja en insumos, en antibióticos y en uso de agua para efluentes, a diferencia de los sistemas intensivos de otros países.
Antes de despedirse, Bifaretti dejó un mensaje claro a la audiencia de Valor Agregado Agro:
“Vale la pena comunicar la verdad ambiental de nuestra carne. Tenemos ventajas reales y hay que aprovecharlas”.
En definitiva, Diputada Klug, las vacas comen, se tiran pedos igual que nosotros. No nos cobre impuestos por esas cosas-