Se presentó el mapeo del Plan Integral de Salud Mental de la Universidad Nacional de Río Cuarto
- 25/08/2026 13:08 hs
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Se trata de un relevamiento que identificó al menos 12 áreas que trabajan de manera directa o indirecta sobre la temática. “La universidad debe ser una comunidad de cuidado”, dijo la secretaria de Bienestar de la UNRC, Paola Beassoni.
Paola Beassoni y Marcos Faletti
La Universidad Nacional de Río Cuarto presentó esta semana el mapeo del Plan Integral de Salud Mental, una iniciativa que busca ordenar y fortalecer las acciones que ya se desarrollan en la institución y avanzar hacia una política integral de cuidado para estudiantes, docentes, nodocentes y graduados.
La secretaria de Bienestar de la UNRC, Paola Beassoni, explicó que el plan fue aprobado en septiembre del año pasado y que el relevamiento constituye uno de sus principales ejes de trabajo. “Cuando se aprobó este plan integral, fue el norte que la universidad, como institución, quiso plantear con la salud mental como política pública de la universidad”, señaló.
El relevamiento permitió identificar al menos 12 áreas que reciben o abordan problemáticas vinculadas con la salud mental. Según Beassoni, uno de los principales objetivos es lograr una mayor articulación entre esos espacios: “Este mapeo lo que nos permite es que todos sepamos cómo están estos espacios de escucha de nuestra institución, dónde fortalecer, visibilizarlo, hacerlo público”.
El coordinador del Plan Integral de Salud Mental, Marcos Faletti, explicó que el trabajo incluyó entrevistas con referentes de las distintas unidades académicas y cuestionarios para conocer cómo están conformados los equipos, qué formación tienen y cuáles son las problemáticas que reciben.
Faletti advirtió además sobre un crecimiento de las situaciones de padecimiento emocional en el ámbito universitario. “Lo que se observa es que el padecimiento, el malestar en términos de salud mental, en algunos momentos se circunscribía a los espacios clínicos y hoy en día aparece en todos los ámbitos”, sostuvo.
Entre las situaciones que llegan a los espacios universitarios mencionó “testimonios de ideación suicida, de depresión, de maltrato, de abuso” y señaló que existe un “desborde emocional” relacionado con múltiples factores sociales y económicos.
En ese contexto, el profesional consideró que los dispositivos públicos de atención muchas veces no logran absorber la demanda. “Cuando los dispositivos preexistentes en el ámbito de la salud pública no dan abasto para poder absorber y encauzar el dolor social que está instalado, este padecimiento en algún lugar tiene que hacer síntoma y emerger”, afirmó.
Desde la UNRC remarcaron que la institución no busca reemplazar al sistema sanitario, sino fortalecer la prevención, la promoción de la salud y la atención primaria ante situaciones de urgencia y emergencia. “Nuestro rol es la atención primaria de urgencias y emergencias y después el rol colectivo de la prevención y la promoción de la salud”, explicó Beassoni.
Como parte de las próximas acciones, la universidad prevé desarrollar un ciclo de talleres sobre “salud mental y vida universitaria”, destinado a toda la comunidad, y otro trayecto relacionado con el bienestar laboral para trabajadores. Quienes completen el recorrido podrán acceder a una certificación como promotores de salud mental.
“El objetivo es que todos estemos aptos para acompañar o para acompañarnos”, resumió Beassoni.
Faletti destacó que el crecimiento de la demanda también se manifiesta en situaciones cotidianas dentro de las aulas. Docentes y referentes universitarios señalan casos de angustia, temor, bloqueos frente a las exigencias académicas y problemáticas familiares que afectan a los estudiantes.
“Lo que en otro momento era eficiente para poder canalizar el dolor, que era escuchar y acompañar, hoy parece que es insuficiente”, sostuvo. En ese sentido, anticipó que luego de las instancias de formación se trabajará en nuevas guías de actuación e intervención.
Finalmente, Faletti consideró que la experiencia de la UNRC puede convertirse en un modelo para otras instituciones. “Creo que es una apuesta a vincular la universidad con la salud mental como pocas veces se ve en el sistema universitario”, afirmó.
La propuesta apunta, en definitiva, a pensar la salud mental como una responsabilidad colectiva. “No es considerar la salud mental como una cuestión que sólo pertenece o debe ser atendida desde una perspectiva psicológica y en un consultorio, es pensarnos como una comunidad de cuidado”, concluyó Faletti.